Aunque el puritanismo de este periodo veía con buenos ojos una estética muy natural en la mujer, sin maquillar, o con unos toques leves de maquillaje prácticamente imperceptibles, las féminas victorianas, como en todas las épocas, querían verse bellas y sentirse mimadas por cuidados cosméticos por lo que se volcaron en la higiene y la salud para suplir esa falta de productos de maquillaje en sus tocadores.
Un cutis inmaculado y níveo era sinónimo de nobleza y alta cuna, siendo la piel bronceada propia de las clases bajas que trabajaban en el campo y/o se exponían más al sol debido a su ritmo de vida. Este era otro de los motivos para que las mujeres burguesas cuidaran su tez pálida, para nunca dar una impresión equivocada de su estatus además de para seguir los cánones de belleza que marcaba esa sociedad encorsetada. Para conseguir un leve rubor natural de mejillas se pellizcaban la piel y así obtenían un coqueto tono rosado.
Los polvos faciales avanzan en sus composiciones dejando a un lado los ingredientes tóxicos que se incluían en años anteriores en estos artículos, siendo el óxido de zinc el elemento principal de estos productos con los que las mujeres victorianas empolvaban su rostro ligeramente para resaltar esa tez pálida y aterciopelada. Si embargo los productos para labios y mejillas seguían conteniendo ingredientes peligrosos como el plomo, el sulfuro de mercurio y el sulfuro de antimonio. El uso de la belladona, también tóxica, estaba muy extendido en este periodo como un peculiar colirio de ojos, lo que hacía la belladona era embellecer la mirada de la mujer, de ahí su nombre ya que esta técnica era usada ya por las mujeres de la antigua Roma, proporcionando brillo, pupilas dilatadas y blanqueando la esclerótica (la parte blanca del ojo).
Para combatir los signos de la edad como las arrugas, las damas frotaban su piel en la zona en cuestión a tratar con servilletas secas. Las pequeñas descargas provocadas con esponjas y unas pequeñas baterías estaban muy en boga y lo que se suponía que hacían era reafirmar la piel, un tratamiento que había que mantener cada cierto tiempo ya que los efectos en el músculo tenían una duración limitada.
La depilación tuvo un retroceso también en este periodo debido una vez más al puritanismo de la época, ya que las mujeres iban muy tapadas así que la depilación se centra sobre todo en el rostro, las cejas se depilan cuidadosamente para enmarcar la mirada. Además de la cera de depilar, en muchas ocasiones se utilizaban preparados para evitar que el vello creciera. Uno de estos ungüentos era la pasta depilatoria rusma turcorum, originaria de la India, una mezcla tóxica que contenía arsénico y, aunque su efectividad era evidente, sus efectos secundarios eran devastadores ya que en muchas ocasiones provocaba llagas y alteraciones en la piel.
Cuidaban mucho su cabello, siempre largo y con recatados recogidos para despejar el rostro, lo adornaban con detalles como horquillas, trenzas y bucles. El uso de aceites en el pelo para aportar brillo era muy habitual (la grasa de oso era altamente demandada para este propósito) al igual que los postizos para añadir volumen.
Una época fascinante en cuanto al mundo femenino se refiere, que fue un escalón más en la evolución histórica para favorecer la libertad de la mujer tanto en sentido estético como en el campo social y político pero que tiene un regusto decandente, encantador y coqueto visto desde una perspectiva actual un tanto frívola, curiosa y sobre todo rodeada de la atracción y magnetismo que conlleva una lejanía en la línea temporal de un periodo tan retratado por su indudable interés.
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13 respuestas
Me parecen fascinantes este tipo de artículos. Enhorabuena!! =)
Es curioso como la tez oscura se asociaba a las clases bajas por la exposición durante el trabajo y hoy en día hay muchas personas que lo consideran justo al contrario: los que se broncean es porque tienen tiempo libre para ir a la playa, jaja. Yo, con mi tono de piel, hubiera pasado por una burguesa de casta. =P
Me encanta el artículo porque vemos lo que significa la belleza según una épocas u otra y es algo que siempre me ha parecido muy interesante, pero a mi justamente el tipo de belleza que se llevaba en esta época no me gusta, no veo atractiva ese aspecto pálido y enfermizo…
Besos
A mi,me apasiona,eran muy femeninas!!!
Me ha encantado, estoy aprendiendo una barbaridad. Gracias
Una entrada magnífica!! Me parece interesantísimo el tema que desarrollas. Siempre he tenido curiosidad por la "historia de la belleza" y cómo ese ámbito refleja un contexto histórico determinado. Besos
Que buena entrada.
A mí me encanta esa época y he aprendido mucho.
Un beso.
Qué chulas son estas entradas, están llenas de detalles interesantes. Me ha gustado mucho.
BESOS!
Qué curioso lo que cuentas. Me llama la atención el uso de productos tóxicos. Qué barbaridad!
Qué post más maravilloso, Cosuki. Lo leí el otro día desde el teléfono pero no había sacado ratito hasta ahora para comentar. <3
Me ha encantado el post, ya que me encanta la literatura clásica y por ende me interesa todo lo relativo a esas épocas. He llegado aquí precisamente por hacerme una idea de los canones de belleza de la época de las novelas de Jane Austen, pero hay algo que no comprendo, ya que la mencionas en este post, y he entendido que lo que en él narras se puede aplicar a la época de Austen, pero su novela data de finales del XVIII, principios de XIX. Puedo imaginarme a los personajes de estas novelas cómo los describes aquí? Gracias!
Me ha encantado el post, ya que me encanta la literatura clásica y por ende me interesa todo lo relativo a esas épocas. He llegado aquí precisamente por hacerme una idea de los canones de belleza de la época de las novelas de Jane Austen, pero hay algo que no comprendo, ya que la mencionas en este post, y he entendido que lo que en él narras se puede aplicar a la época de Austen, pero su novela data de finales del XVIII, principios de XIX. Puedo imaginarme a los personajes de estas novelas cómo los describes aquí? Gracias!
Que maravilloso!!! Me agrada saber que hay gente con la que puedo compartir mis gustos , con tan solo 13 años e podido conoser gente (muy pocas) con la que me sienta comoda al charlar .
Oh, que bueno que tengamos la misma edad, ¡y los mismos gustos!