El uso de pomanders para aromatizar la Edad Media

El uso de pomanders o pomas, estuvo muy extendido en la Edad Media, siendo un complemento de lujo que hacía las veces de perfumador y de adorno. Un uso que se extendió hasta el Renacimiento y que hoy en día tiene diferentes versiones.
La palabra pomander proviene de la expresión francesa pomme d´ambre (manzana de ámbar). Eran unas bolas de orfebrería perforadas dentro de las cuales se introducía perfume, hierbas o especias para aromatizar. Generalmente estas pomas estaban realizadas en oro, plata y demás elementos preciosos y eran muy comunes entre la nobleza.

La reina Tudor con una poma entre sus dedos

La importancia del perfume en la Edad Media
Antiguamente el perfume era una manera de encubrir malos olores de uno mismo y ajenos. Era una época en la que la peste y otras enfermedades estaban a la orden del día y las calles de las ciudades no eran precisamente un camino de rosas. Se dice que las pomas tenían un poder neutralizador de estas emanaciones nada agradables además de proteger a su portador de enfermedades y de cualquier mal que pudiese amenazarle.

En la Edad Media (S.V al S.XV) muchos de los vestidos de las damas de la alta sociedad y de la aristocracia eran verdaderas joyas; trajes pesados y muy delicados que no se lavaban para no estropear los tejidos. Se hacía por tanto necesario perfumar estas telas para evitar olores indeseados y las pomas o pomanders eran una solución elegante, llamativa y efectiva. Se trataba de un lujo no sólo como ornamento sino también para los sentidos, beneficiándose su portador de sus efectos aromáticos a la vez que creían que les servía de amuleto contra las enfermedades y males ajenos. 
Pomanders joya
Era habitual el uso de este tipo de joyas entre la nobleza y la corte que utilizaban estas pomas como colgantes, alrededor de la cintura, del cuello o simplemente sosteniendo sus largas cadenas entre los dedos. Esto hacía que el perfume elegido acompañara al dueño de la poma, perfumando sus vestidos y dejando una estela aromatizada a su paso. 
Todo un símbolo de alta alcurnia y de poder que tenía muchos adeptos que adquirían pomanders personalizadas tanto por fuera (oro, plata, piedras preciosas…) como por dentro, eligiendo el aroma que les resultaba más atractivo.
Ámbar, almizcle y rosa eran fragancias muy demandadas en la época dando lugar a verdaderos perfumes exquisitos con un envase de lujo. Sin embargo podemos hablar de pomanders menos vistosos elaborados con fruta y especias para potenciar el aroma, como la naranja y el clavo, pomas que se han extendido hasta nuestros tiempos. También se les llama pomas a los arreglos florales en forma esférica.
En nuestra época también podemos encontrar en ocasiones estas pequeñas joyas perfumadas gracias a revisiones llenas de elegancia de firmas como L´Occitane que lanzó al mercado varias pomas de distintos aromas y formas de edición limitada. Una retrospectiva al pasado para que podamos sentirnos como una reina aunque sólo utilicemos estas creaciones para aromatizar nuestro hogar como si de un palacio se tratara.

17 respuestas

  1. Estas entradas ya sabes que me pierden…por fin entiendo para que sirven los botafumeiros!!!!! jajajaja,perdón,perdón…Ahora en serio,si que me había fijado en el colgante tan peculiar que representan en las pinturas de la época,pero nunca se me hubiera ocurrido que sirviera para aromatizar,recordad el caso de Juana la Loca que tras la muerte de su esposo,no quiso bañarse jamas…

  2. Muy interesante y amena, como todas las entradas de este tipo que haces ^^
    No me extraña que fuese un éxito de la época, el olor de la gente debía de ser bastante agobiante. No sé si hubiese podido vivir en esa época, con lo placentero que es ducharse! jaja
    Muak!

  3. Una de las fotos me recordó a los llamadores de ángeles jeje pero nada que ver..

    No se yo si neutralizaría mucho el tema de los olores… a veces la mezcla entre olor a sucio y a perfume.. es explosiva!

    Gracias por contarnos esta "historia", todos los días se aprende algo nuevo.

    Un beso!

  4. Muy buena esta entrada. El olor tenía que se espantoso,sobre todo en determinados contextos. Cuando los peregrinos llegaban a Santiago y dormían en la tribuna de la catedral se les obligaba a desprenderse de sus hábitos y se quemaban todos juntos en los tejados, en una zona reservada para ello. Y sí, el botafumeiro servía para hacer respirable el aire!

    Un besazo

  5. Al botafumeiro le ponían (y ponen) mirra, que además, purifica también los espíritus.
    Yo tengo tres mini pomanders de L'Occitane repartidos por los tiradores del salón de casa y me encanta.
    Besitos.

    Inma

  6. Qué curioso, la verdad es que no conocía las pomas.
    Una vez leí en un libro que lo que hacían eran unos saquitos y dentro le ponían hierbas aromáticas secas y eso lo llevaban prendido en la ropa; supongo que es sería el pueblo, no la nobleza.
    Un besito guapa

  7. Esto me acuerdo yo que lo estudie o lo leí.., pero ni me acuerdo cuando, pero es buenísimo, que puerquillos eran antes la verdad, yo envezde con una poma.. con el peste de las calles y de los vestido en si.., mejor preferiría ir con un botafumeiro jajajajajaja, cubre mejor el olor, pero con esto de las Pomas hacían verdaderas obras de arte.
    me ha encantado esta actualización.
    un besote

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Imagen de Cosuki Naru
Cosuki Naru
Redactora de belleza, madre y amante del lejano Oriente.

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